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La arcilla recibe lo que no puedo decir, lo que se mueve en silencio dentro de mí. Cada curva, cada hendidura, guarda pensamientos que flotan y sentimientos que se despliegan sin prisa. Moldear es detener el tiempo, escuchar lo invisible y confiar en que el arte puede sostener aquello que permanece más allá de las palabras.

Cuerpo hueco

¿Qué sentido tiene un jarrón con un agujero en medio?

Un jarrón abierto al aire
guarda más que agua:
guarda la luz que atraviesa
las grietas del tiempo.

Cada hueco es un gesto callado,
cada imperfección, un silencio
que nos enseña a mirar
lo que nunca se agota.

Y en el vacío, imperceptible,
late lo que permanece
aunque nadie lo toque.

Gres negro chamotado, esmalte del taller nº3, técnica del pellizco, textura orgánica.